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Mercedismo o Alonsismo

Cristina Martínez, lideresa de Ilicitanos por ElcheCristina Martínez, portavoz de Ilicitanos por Elche

Por Cristina Martínez, concejal no adscrita de la oposición en el Ayuntamiento de Elche.

Un resumen de la Gestión de Mercedes Alonso y los suyos.

A veces te ofrecen probar algo nuevo, algo que solamente con mirarlo ya te lo comerías y de repente, una vez en la boca, notas su sabor amargo, un sabor que no quieres volver a recordar. La segunda vez ya ni lo miras ni por supuesto lo pruebas.

Elche quiso probar un nuevo sabor, cansado de conocer siempre el mismo. Elche quería saber que hay cosas diferentes y quizás hasta mejores.

Elche lo ha probado. Lo hemos probado. Y su sabor es horrible…de los que es mejor olvidar. Para siempre.

Un resumen de cuatro años que veremos, al salir a la calle y ver la bandera de España en el Paseo de la Estación. Aunque haya mucha gente que no tenga para comer.

Un resumen que veremos, al recordar que la primera calle peatonal que se urbanizó fue La Senia (casualmente donde tiene el despacho profesional el Sr. Peral, marido de la Sra. Alonso). Aunque los niños y las escuelas públicas, claro, tengan infinidad de problemas.

Un resumen de poco más de cinco palmeras infectadas por el picudo rojo, según dice el indefinible concejal de Mantenimiento y Vía Pública. Aunque haya listas de esperas en los servicios sanitarios.

Un resumen de desfiles, fiestas y cohetes a diestro y siniestro, para recordar entre otras cosas, la mucha gente que se está quedando sin su vivienda.

Un resumen de regalar, sí, regalar a entidades, con la máscara de públicas y el apellido de privadas; miles y miles de metros de suelo de los miles y miles de ilicitanos a los que por ley les pertenece.

Un resumen de asfaltar la calle de “la moda o del diseño”, imprescindible para los tiempos que corren, de llenar la Plaça de Baix de policía local y nacional cada vez que hay un Pleno o una manifestación ante el temor de revuelta social, de secar y derribar a los pocos meses de llegar al poder (esa palabra les encanta) ese pino inmenso que había en el barrio de San Antón junto al centro social que claro, ya no existe, y que molestaba a las obras del primer bloque de viviendas que están a más de doscientos metros.

Un resumen de no atender instalaciones públicas con la excusa de que el titular es otra Administración. Desmontar una plantación de palmeras para instalar un colegio privado, sí, de pago, nombrar, nombrar y nombrar en poco más de tres años, a tres jefes de la policía local.

Se ha privado, restringido, prohibido; cualquier discrepancia o pensamiento diferente al “alonsismo” o “mercedismo”, que es una doctrina caduca, donde el ciudadano no aparece entre sus prioridades.

Ah, sí, que han apoyado la iniciativa privada para montar un planta fotovoltáica en Elche. Y al resto de las iniciativas privadas, ¿se las apoya igual? ¡¡Nooooooooooooo!!

Que después de tres años de bla bla bla van a poner la primera piedra en San Antón. Y resulta que la adjudicataria es la oferta más cara y además parece que su proyecto no cumple con los requisitos exigidos por las normativas vigentes junto con otras cosas que iremos viendo.

Que facilitan la instalación de una guardería privada (ah…. que es filial del Colegio Aitana) y como no tiene patio de recreo, le regalan mil metros cuadrados públicos. Si mañana solicita algo similar cualquier ciudadano, ¿se le va a dispensar el mismo trato?

Que resulta que la familia de un concejal tiene casi 50.000 m2 en un sector de suelo que después de haberse votado en contra en un Pleno al siguiente, cuando falta un miembro de la oposición, se vuelve a llevar fuera del orden del día para aprobarse y que la única explicación es el insulto y la descalificación…ah, que el coordinador de Urbanismo ha informado de que todo es correcto. Mire usted, sr. Coordinador, sería de agradecer que no se extralimite de sus funciones y le deje al Sr. Secretario General del Ayuntamiento que decida e informe si el procedimiento ha sido el correcto.

Podría seguir. Que tres años de ese sabor dan para mucho. Y me dejo el Mercado Central, las contrataciones (por llamarlo de alguna manera) que se hacen en Urbaser, las ampliaciones de contrata de Aigues d’Elx y la que sí o sí quieren hacer también con la empresa de limpieza.

Pero nunca, jamás, nos explican nada con claridad. Todo son pegas, peros, insultos y hasta amenazas.

Cuando alquien piensa diferente del “alonsismo” o “mercedismo” (y “alonsista” o “mercedista” sólo hay una porque el resto son estómagos y barrigas agradecidas y temerosas de su furia) ese pensamiento diferente es apartado de un plumazo, por díscolo, porque el encargo le viene grande, simplemente porque sí.

Siempre dirán que muchas de las cosas expuestas no son competencia suya. ¡Aysssss… es que lo que verdaderamente es suyo, es la incompetencia, la indiferencia, la indolencia!

Elche quería y sigue queriendo un orden de prioridades para poder recuperar un poco de alegría, y ninguna, repito, ninguna, están en su agenda.

Elche quiere y cada día que pasa quiere más, perderles de vista, sí, todo lo lejos posible.

Elche quiere que dentro de poco recuerde como un mal sueño que hubo un día una tal señora Alonso con sus chicos que confundieron lo que es la ciudad de todos con un cortijo privado.

Elche quiere no volver a tener que probar ese sabor. Es un sabor rancio, caducado y contra natura.

Por Cristina Martínez, concejal no adscrita de la oposición en el Ayuntamiento de Elche

1 Comment on "Mercedismo o Alonsismo"

  1. Srta. Cristina:

    ¿Nadie le ha dicho que sus comentarios y opiniones rozan ya el esperpento? Haciendo el ridículo usted no tiene límites.

    Acepte de una vez que la cesaron por su incompetencia y retírese a su casa…con su papito.

    Háganos un favor a los ilícitanos….y piérdase.

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