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Hércules-Elche Ilicitano (2-1): Adri Cuevas defiende el orgullo

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Dos goles de Adri Cuevas en el ocaso de cada periodo permitieron al Hércules remontar ante el Elche Ilicitano (2-1) y sacar adelante un encuentro complicado, desagradable y áspero. No se trata, evidentemente, de un triunfo para presumir, pero al menos permite al grupo de Pacheta sacarse de encima un partido incómodo, marcado más por connotaciones extradeportivas que por su trascendencia en la tabla.

El Hércules fue peor que el filial durante la primera parte, pero en la segunda, de forma tan desordenada como tenaz, apeló al orgullo para intentar amarrar un triunfo que le supo a gloria a su hinchada. Al grupo de Pacheta le falta calidad, juego entre líneas y quizás algo de personalidad, pero triunfos como el logrado ante el Ilicitano ayudan a coser costuras a la espera de tiempos mejores.

El tanto del triunfo llegó en el descuento y a balón parado, pero para entonces Pol, portero ilicitano, ya se había convertido en el mejor jugador de su equipo tras haber salvado tres tantos cantados. Además, poco antes del gol de la victoria, Portillo, otra vez suplente, vio cómo el colegiado le anulaba un soberbio tanto de cabeza por un fuera de juego que sí lo pareció.

Le fue imposible al equipo herculano abstraerse del ambiente raro del derbi. Saltó al campo encogido, atenazado, nervioso. Sabía que había mucho más en juego que tres puntos, como se encargó de recordar durante todo el partido la afición franjiverde. Todos los miedos se multiplicaron cuando el filial, en su primer balón sobre el área herculana, marcaba por medio de Mario, quien cabeceó a la red un servicio de falta.

Al Hércules le entró el pánico ante el delirio de la hinchada visitante. El Ilicitano cuenta con un puñado de magníficos jugadores, sobre todo en la medular. Con el marcador a favor, jaleado por su público y ante un rival asustado, el filial decidió jugar de cara a la galería y estirar las posesiones en lugar de buscar a Chema, al que ya no volvió a asustar en todo el partido.

El Ilicitano más allá de alaguna acción a balón parado. Martins, muy atropellado en la elaboración, nunca encontró a Lázaro. Ni Lázaro a Cuevas. Ni Cuevas a los extremos. Desarticulado el medio campo, las llegadas herculanas tuvieron más de aventuras individuales que de otra cosa.

piña

Rafita, notable en su debut, Alex y Granell probaron fortuna desde fuera con disparos lejanos, antes de que Adri Cuevas, al filo del descanso, recogiera un rechace del palo a disparo de Chechu para embocar a la red el empate.

El gol, justo antes del descanso, liberó al Hércules, que mejoró en el segundo acto. El equipo de Pacheta pasó a ser dominador del juego y de las sensaciones. Embotelló por momento a su rival, al que sólo le dio opción de asustar en un par de contras bien abortadas por Rafita.

Pacheta dio el último giro de tuerca al filial con los dos cambios. La entrada de Portillo le dio pólvora al Hércules arriba, y la de Miñano clarividencia en la zona de creación. Granell, activado por los desdoblamientos de un Peña estelar, entró en juego y el Hércules se mereció con crecer el  gol. El paso de los minutos abrió el partido y multiplicó los espacios. Yen ese escenario el equipo alicantino por fin pudo correr.

Granell, Adri Cuevas, Casares y Portillo estuvieron muy cerca del 2-1, pero las paradas de Pol, la falta de acierto o el colegiado impidieron al equipo alicantino consumar la remontada. El Ilicitano, desbordado, optó por enfriar el juego y perder todo el tiempo posible para custodiar el punto.

El Hércules está tieso de fútbol, pero le sobran corazón y ganas. Y empujó hasta el final. Tanto que acabó por encontrar el primero en el decuento, tras un saque de esquina provocado por un despeje bajo palos de un defensa a remate de Granell. El córner acabó en los pies de Cuevas, en el segundo palo, para que empujara el balón a la red no sin suspense.

El gol desató el delirio en las gradas. Y en el equipo, que formó una piña improvisaba tras el pitido final, prueba evidente de la cohesión de un grupo que ya ha seducido a la afición, aunque más por su energía que por su juego. El partido ante el Ilicitano era desagradable e incómodo. Como una piedra que el Hércules ya se ha sacado del zapato. Pasado el trance, en teoría, sólo cabe mejorar.

FICHA

(2) HÉRCULES: Chema; Rafita, Atienza, Alex, Peña; Martins (Miñano, min. 77), Carlos Lázaro; Chechu Flores (Casares, min. 62), Adri Cuevas, Granell y Fernando Portillo, min. 70).

(1) ELCHE B: Pol; Pepe, Fran, Gálvez (Luca, min. 75), Hostench; Sergi, Mario, Franco, Christensen (Nico, min. 60), Samu y Rubio (Joaquín, min. 60).

ÁRBITRO: Sánchez Villalobos (Andaluz). Mostró cartulina amarilla a Sergi y Fran por el Ilicitano, y a Carlos Lázaro por el Hércules. Expulsó a Vicente Parras, segundo entrenador del Ilicitano. 

GOLES: 0-1 Mario (min. 17). 1-1: Adri Cuevas (min. 42). 2-1: Adri Cuevas (min. 92).

INCIDENCIAS: Partido disputado en el Rico Pérez ante unos 6.500 aficionados, unos 2.000 del Elche.

FOTO: HÉRCULES CF (CARLA CORTÉS)