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El PPCV ya ha empezado la campaña aunque no tenga candidato

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Los populares valencianos ya han empezado su campaña para las locales y autonómicas aunque aún no tengan candidatos nombrados oficialmente.

Y cuando afirmo eso no me refiero a los esmorzars de los sábados que organiza en Valencia Alfonso Rus, a los que antes asistía Rafael Blasco y ahora lo hace Alberto Fabra. Me refiero a iniciativas muy concretas dirigidas a ganarse a determinados sectores de la ciudadanía hasta convencerlos y convertirlos en votantes potenciales.

La más clara de esas acciones ha sido la de blindar los conciertos educativos frente a las claras intenciones en su contra ­dudas en el mejor de los casos­ de los partidos de la oposición. La izquierda interpreta a la concertada como mal menor hasta que haya colegios públicos suficientes.

La derecha quiere garantizar que cada padre elija centro, público o concertado, sin más condicionante que el de sus gustos. 250 mil entre alumnos y profesores, multiplicado por dos padres y algún amigo de cada chico, dan un total de medio millón largo de votos.

Otro caballo de batalla a lomos del que quiere ir el PP es el de la libertad horaria de los centros comerciales. Los populares están modificando la ley para ganarse los votos de los 80 mil pequeños comercios que aún quedan en la Comunidad, defendiendo que Ikea, Bonaire o Gran Turia no convierten a Alfafar, Aldaia o Xirivella, respectivamente, en municipios turísticos. Hay monasterios con menos peregrinos que esos centros comerciales.

Pondré ya muy rápidamente ­para no abusar de su paciencia y de mi fiebre­ dos casos más, dos acciones en las que el PP de Bonig, a la espera de Fabra, está ya trabajando.

El primero es la retirada del PGOU de Alicante y la extinción de la contrata de Enrique Ortiz para limpieza de dependencias y colegios municipales, calculen la de votos que eso pueda reportar vista la mala fama e imputaciones de Ortiz y quienes le auparon desde el PP y también ­no lo olvidemos­ desde el PSOE.

Y el segundo asunto es el reclutamiento de activistas peperos ­jóvenes sobre todo­ que contrarresten en las redes sociales a Compromís y Podemos. Que ahí se va a jugar otra importante bolsa de votos.