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Votos por pelotas

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El que fuera jugador del Valencia CF, Romario de Souza Faria, se ha convertido en flamante senador del estado de Río de Janeiro, tras conseguir un tanto por ciento muy elevado de los votos en las elecciones brasileñas. Parece que el hombre ha sentado la cabeza ya que en su etapa de futbolista era conocido por su gran olfato goleador, pero también por su carácter indomable fuera del césped. Las salidas nocturnas eran su alimentación y motivación de cara al gol. “La noche siempre ha sido amiga mía. Cuando no salgo, no marco”, decía sin pudor. Eso sí, lo decía a la cara de cualquiera y no engañaba a nadie. No obstante, más de 1.000 goles y ser campeón del Mundo, lo avalan.

Precisamente, esa debe ser su filosofía como político, la de no mentir, la de decir las cosas a la cara. Dicen que ha basado su campaña en referencias a los más desfavorecidos y la necesidad de ayuda a la infancia, sobre todo a los niños discapacitados. Y es que esto le toca de cerca ya que tiene una hija con síndrome de Down. Ya tiene una labor por delante bastante complicada.

Pero debe de haber algo en el balón que inspire a los brasileños más allá del fútbol y es que otros dos conocidos jugadores cariocas se han pasado a la política. Primero fue, uno de los más grandes, Pelé ‘O Rei’ –tricampeón del Mundo-, quien fue Ministro de Deportes (1994-1998) y, el caso reciente de Bebeto –dos veces campeón del Mundo-, el cual afrontará ahora su segundo mandato como diputado en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro.

Otros brillantes futbolistas en todo el mundo también han hecho sus pinitos en la política, tras colgar las botas, como el ucraniano Shevchenko, el francés Eric Cantoná o el exjugador de Liberia, George Weah, entre otros. Todos ellos, con una impresionante carrera futbolística, aunque no tanto en política.

Creo que debe ser la famosísima “erótica del poder” la que les atrae hacia el entorno político y no tanto darle al interruptor del ‘botón ayuda’ que todos llevamos dentro, aunque no lo hagamos funcionar.

Pero claro, si llevamos el caso a nuestro territorio me doy de bruces con el Valencia CF y los ‘Fernandos’ ya que son concretamente dos los exjugadores valencianistas (internacionales) los que han probado fortuna en la política local, Fernando Giner y Fernando Gómez y ambos unidos al PP.

Fernando Giner fue asesor de Deportes de la Diputación de Valencia y concejal de Deportes en el ayuntamiento de Alboraia. Su carrera en la política no ha ido más allá y quizá tenía otras miras con el tema de la venta del Valencia CF, pero por ahora es el ‘jefe’ de los Veteranos futbolistas y sigue igual de bromista.

Mientras, Fernando Gómez Colomer merece que me explaye más. Primero fue director de Deportes de la Generalitat Valenciana y, cuando pensábamos que iba a dar un salto en este sentido, volvió a fútbol, pero su aventura tampoco fraguó –por muchas causas-. Ahora es concejal de Deportes del ayuntamiento de Chiva. No obstante, Fernando Colomer es un tipo listo y no creo que haya acabado aquí su ambición política. Seguro que está buscando un proyecto que le cuadre y en el que pueda hacer algo ya que lo de ser presidente del ‘Valencia CF’ de sus amores, por ahora no va a ser. Amadeo Salvo y Peter Lim, tienen la vara de mando en el club blanquinegro y parece que no la van a soltar.

Hablando de presidencia del Valencia CF frustrada, se me olvidaba nombrar otro que coqueteó con la política. El italiano (casi nacionalizado valenciano) Amedeo Carboni, próximo a la alcaldesa Rita Barberá, estuvo tentado a ello, pero no pasó.

En fin, de esto se deduce que el bagaje futbolístico sirve, cuando te retiras de los terrenos de juego, para conseguir votos y, si consigues votos, logras el poder. Y el poder es una responsabilidad…