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Elisa Díaz, absuelta

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Elisa Díaz, diputada del PP en les Corts Valencianes, ha sido absuelta por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), tras el juicio que se llevo a cabo tras ser denunciada por lesionar a una mujer con la que discutió en un albergue de animales de la localidad de San Bartolomé-Orihuela, según ha avanzado el tribunal valenciano en su cuenta de Twitter.

El tribunal ha decidido así absolver a Díaz, hija del exalcalde de Alicante Luis Díaz Alperi, y condenar a la mujer que le denunció al pago de una multa de 800 euros y a indemnizarla con 150 euros por una falta de lesiones contra ella en un albergue de animales de la localidad de San Bartolomé-Orihuela (Alicante), según consta en la sentencia facilitada por el TSJCV.

Sobre la denunciante, el tribunal estima conveniente deducirle testimonio por posible comisión de un delito de acusación falsa o de simulación de delito, tal y como reclamó el abogado de Díaz durante el juicio. Accede a esta petición no tanto por la agresión que dijo sufrir la denunciante, Jasmine Lyons, como principalmente por las consecuencias que asoció a la misma –aseveró haberse quedado sorda del oído derecho– y su mantenimiento, “sin ajustarse a la verdad”, en todo momento del proceso.

De hecho, probablemente las contradicciones en las que incurrió Jasmine durante el juicio y los informes periciales también obligaron al fiscal a modificar su calificación provisional y a retirar la acusación que mantenía contra Díaz, para la que reclamaba un año y medio de prisión. Siguió pidiendo, por otra parte, una multa para la denunciante por lesiones.

Los hechos se remontan a agosto de 2013, cuando Díaz y la otra acusada, de nacionalidad británica, se encontraron en un albergue de animales de Orihuela. Allí se desató una discusión entre ambas que concluyó con lesiones sufridas por parte de la diputada ‘popular’ y un cruce de versiones que nada tenían que ver la una con la otra.

Previamente a este incidente, Jasmine había protagonizado algún incidente con otros voluntarios por el modo que tenía de trabajar con los perros, así como con uno de los trabajadores del albergue; y se había quejado de dolores del oído, pese a que ella lo negó durante el juicio, según entiende el TSJCV. También ha quedado probado que estuvo boxeando en un club de Alicante –extremo que negó–, tal y como corroboró el boxeador profesional Francisco Martínez.