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RTVV: extinción, reapertura, o un nou Nou

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Hace un mes el ministro Montoro hizo una de esas cosas que tan bien sabe hacer: sugerir en público pero sin precisar. Y sugirió que la Generalitat, valenciana por supuesto, aún podía hacer más para reducir su déficit. Para reducirlo más. Y que ella, la Generalitat, sabía donde estaba esa “grasa”. Este martes, su número dos, Antonio Beteta, precisaba a un selecto grupo de hombres de empresa y administración allegados a Madrid desde Valencia que una de las siete empresas públicas en las que se debe seguir recortando es la inactiva RTVV, según reflejan varios medios valencianos. Moragues, allí presente, precisó a través de su consellería, la de Hacienda, que Beteta se refería a la relación de entidades que el Consell ya se comprometió a reducir en su propuesta de reordenación del sector público de hace dos años.

Lo que pasa es que de las declaraciones de Beteta y de Montoro se puede inferir que mientras RTVV -y otras empresas- no se extingan, las vueltas de tuerca financieras y presupuestarias al gobierno autonómico de Fabra, y por ende a todos los valencianos, pueden continuar. Y la extinción de Canal 9 y sus satélites va para largo, porque sus actuales liquidadores (hay ex-liquidadores liquidados y en el paro, según fuentes del PP) ya han advertido de que la empresa podrá sobrevivir a la fecha tope fijada para junio de 2015, pero seguramente sólo en los juzgados. O sea, que teóricamente RTVV puede prolongarse en el tiempo más allá del desmantelamiento de sus instalaciones auxiliares ya en marcha en Madrid y Ràdio 9, de las liposucciones de Montoro, y de la hipotética toma de posesión política del Tripartit Clàssic, el que no incluye a Podemos. O de una gran coalición PP-PSOE. Lo que plantea la disyuntiva de si, llegado el caso, reabrir Nou (su última denominación comercial), o dejar que se extinga del todo y abrir una “nueva radiotelevisión pública y en valenciano”, como busca la reciente ILP presentada en Corts con casi 90.000 firmas de apoyo. El debate está ya en Twitter.

El PP da por seguro que el PSOE le obligaría a reponer el servicio público de radiotelevisión, pero al parecer sólo con 300 trabajadores, y con la forma de una empresa nueva que no tenga que asumir como propio lastre alguno proveniente del pasado, informan fuentes del sector. Porque la tele privada subvencionada que busca hacer el presidente provincial valenciano Alfonso Rus con emisoras locales y la frecuencia autonómica de Las Provincias se ve con escepticismo desde el ámbito autonómico de decisión por la dificultad de poner de acuerdo tantos intereses particulares.

Por su parte Compromís, en declaraciones a la Ser de su portavoz audiovisual, el cantautor Rafael Xambó, baraja contratar a sólo 800 trabajadores (por los 1.600 despedidos), lo que choca con las reiteradas llamadas de la mayoría de sindicatos a la resistencia y al futuro que viene, que debería presentarse esperanzador para todos. Los que ganaron una plaza por oposición en RTVV, como ya adelantó este diario, se han organizado para reclamar estar entre los 800 elegidos de la estimación del autor del hit “Cap a casa”. Los otros 800 se quedarán en las suyas a no ser que encuentren acomodo en otras empresas. No digamos si al final son 1.300 los descartados.