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Seno i culos

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Alfonso Guerra, único superviviente de la Transición ininterrumpidamente en el Congreso de los Diputados desde el cambio de régimen, ha dicho hoy que se va. Y lo primero, convendrá matizar que eso ya lo ha dicho antes unas cuantas veces.

Pero, por si acaso ésta es la buena, cabrá recordar también una de las anécdotas más celebradas de su larga e irreverente carrera política, ésa que practicó hasta la extenuación antes de procurarse su actual imagen de amante de la Historia y de Mahler.

Tuvo lugar en la Plaza de Toros de Alicante, en un mitin celebrado durante la campaña de las Europeas de 1995. El lema de campaña del Partido Popular era “soluciones”. Guerra, chispeante orador y arengador de masas, cuando el ambiente del mitin oscilaba de la crítica feroz al cachondeo desenfrenado, redondeó la jugada invitando a los asistentes a leer el lema del PP al revés.

Se hizo un tremendo silencio en la plaza. Segundos después se oyó una carcajada, una. Enseguida otra. Y otra, y otra, hasta que la plaza en pleno estalló en júbilo por la ocurrencia de Guerra, que no llegó a pronunciar ese lema al revés. Eso sí, cuando las risas empezaban a aflojar, las hizo restallar de nuevo al preguntarse en voz bien alta “pero ¿en qué eztarán penzando tóo el día eztos del pepé?”

FOTO: RTVE