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Educación traslada a padres y estudiantes que “no es proporcionado suspender las clases”

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El secretario autonómico de Educación y Formación, Manuel Tomás, y el subsecretario de la Conselleria, Jesús Carbonell, han trasladado este viernes a cuatro estudiantes y dos padres de alumnos del IES de Tavernes Blanques que han participado en una protesta ante la sede de la Conselleria que “no es proporcionado suspender las clases”.

Según han indicado fuentes de este departamento, se han reunido “durante más de 1 hora y cuarto” después de que los representantes de los manifestantes hayan solicitado ser recibidos por responsables de Educación para “manifestar su queja por el calor en las aulas”.

En ese encuentro, padres y alumnos han pedido el cumplimiento de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales, la suspensión de toda actividad lectiva en todas las aulas de la Comunitat Valenciana, así como la instalación de aire acondicionado en todas las aulas y la adopción de medidas urgentes. Según apuntan, han achacado el calor en las aulas al adelanto del inicio del curso.

Desde la Conselleria se les ha explicado que, en la Comunitat, “no se ha declarado ninguna alerta ni situación de emergencia por elevadas temperaturas que pudiera ocasionar riesgo para la salud” y que, por este motivo, “no es proporcionado suspender las clases”.

Además, les han trasladado que las clases “no se pueden suspender sin la notificación de los organismos competentes declarando una situación de emergencia y que pueda suponer un riesgo para la salud”, por lo que “no estaría justificado tomar esta decisión”, recalcan.

Educación ha ofrecido la posibilidad de “estudiar casos puntuales en determinados centros que, por las características particulares de su estructura, puedan registrar en su interior unas temperaturas más elevadas”.

También les han indicado que los directores, como representantes de la administración en el centro, pueden adoptar “medidas organizativas para evitar la exposición al sol de los alumnos en las horas de máximo calor pero, en ningún caso, suspender la actividad lectiva”.

Respecto a la instalación de aire acondicionado, han señalado que los informes de Sanidad establecen que “no está prohibido pero tampoco se obliga a poner sistemas de refrigeración artificial en los centros educativos”.

Desde Educación aseguran asimismo que la normativa de construcción de centros y los especialistas en ergonomía escolar recomiendan que no se produzcan cambios bruscos de temperatura en los centros.

SISTEMAS DE VENTILACIÓN NATURAL

Por este motivo, se aconseja “sistemas de ventilación natural que permitan una adecuación de la temperatura más segura para los niños”, aunque los centros tienen autonomía para instalarlos.

Respecto al adelanto del inicio de curso, se les ha explicado que ha sido una medida adoptada para permitir que los alumnos suspendidos en junio puedan recuperar ese mismo mes y tengan la posibilidad de presentarse a las pruebas de acceso y acceder a la universidad al mismo tiempo que sus compañeros.

Además, han subrayado que este cambio conlleva acabar antes las clases para que tengan tiempo de repasar y preparar sus exámenes de recuperación y, por lo tanto, adelantar el inicio del curso para no perder horas lectivas.

“FACILITAR LA CONCILIACIÓN”

En Primaria, se ha adelantado el curso cuatro días para hacer coincidir el inicio con el de Secundaria y “facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral de las familias con hijos en las dos etapas”, así como del resto de las familias que “trabajan y se ven obligadas a dejar a sus hijos en septiembre en centros privados o con otros familiares hasta el inicio del curso”.

Los representantes de la Conselleria también han manifestado en esa reunión con alumnos y padres que el pasado martes la Dirección territorial de la Conselleria de Economía, Industria, Turismo y Empleo rechazó la suspensión de las clases con motivo de las altas temperaturas, solicitada por la Junta de Personal de Alicante.

Este departamento concluye en su informe que, para paralizar las actividades, el daño que podría producirse habría de ser grave para la salud de los trabajadores.

Así, Educación considera que “ningún centro puede suspender las clases sin una motivación adecuada y proporcionada”.